El error es compañero en el arte

La práctica de la técnica para mejorar es tan importante como entrenar la mente para combatir los bloqueos.

En este primer post de “Cuidados” te comparto, qué pensamientos me ayudaron y me ayudan a utilizar los errores como una motivación.

Todos empezamos errando…

Todos los artistas que admiramos empezaron un día siendo principiantes, con dibujos y obras mal proporcionadas, colores que no pegaban ni con cola, y en el mejor de los casos “copiando” o imitando el trabajo de otro artista y casi siempre con poco éxito.

No me parece justo decir que todos partimos desde el mismo lugar, porque la pura verdad es que hay personas con más habilidad para una cosa que para otras pero si queremos aprender normalmente hemos de empezar desde el No Saber.

La facilidad viene del talento pero mejorar viene del trabajo.

Todo talento se potencia o se atrofia en función del uso que hagamos de él y la dedicación que pongamos. Un deportista lo sabe perfectamente y un cirujano también.

El conocimiento es importante, el talento tiene su peso, pero son las acciones y la práctica lo que nos conduce a mejorar.

Así que creo que es útil pensar primero en esto.

Cada pequeña práctica (y error) hará que mejores en tu propio camino como artista.

El error tiene mala reputación

Lamentablemente no vivimos en una cultura que valore el fracaso o los errores. Hemos crecido pensando y sintiendo que lo que nos sale mal es motivo de vergüenza y muestra inequívoca de que somos unos inútiles.

Pocas veces cosechamos conscientemente todo lo bueno que hemos cosechado de nuestros errores. Sobre todo, de aquellos que nacieron desde la valentía de probar cosas nuevas.

Esta percepción del error nos hace sentir y pensar que si algo no nos sale bien a la primera es que no servimos para dicha actividad.

Pero eso no es cierto.

¿Los errores son realmente tan malos?

Antes de empezar a trabajar en mi arte de manera profesional, había dejado un trabajo estable, renunciado a 3 trabajos posteriores, me había gastado mis ahorros y lo que pintaba bueno… era de todo menos bonito jajajaja.

No recuerdo demasiado apoyo real en aquella época, más bien mis seres queridos estaban preocupados pensando en que me moriría de hambre, más o menos la misma preocupación que tenían mis padres cuando decidí independizarme y trabajar de camarera cuando tenía un futuro (según ellos) brillante en la universidad.

¡Un fracaso seguro! Había arruinado todo mi futuro a ojos de cualquiera.

No invito a  nadie a tomar decisiones tan arriesgadas como las mías en la vida, yo me lo podía permitir (y no, no tenía ni un centavo) por mi falta de juicio y conciencia.

No creo que ninguna de esas decisiones fuera un acierto, todas ellas fueron grandes errores, errores que me hicieron aterrizar en el mundo real, buscar respuestas, probar soluciones y empujarme a hacer cosas que en otras circunstancias me habrían dado pánico.

El error me acompañó y me acompaña a menudo, y aunque no es el único camino para aprender, lo cierto es que enseña mucho.

Los errores enseñan y mucho

Cuando empecé a pintar sabía que me equivocaría, eligiendo los proyectos, los clientes, los temas, la técnica, asumí que mis primeros esfuerzos serían “un desastre” energía “desperdiciada”, errores, fracasos y todo lo peor que pudiera esperar.

Por supuesto también tenía la ilusión de pintar cosas bonitas, pero cuando me ponía delante del papel esperaba todo lo contrario, pensaba ¿Qué errores nuevos cometeré y descubriré hoy?

Me quedó tan marcado ese pensamiento que aún ahora cuando pinto me da siempre la sensación de que estoy descubriendo algo que llevo dentro y no persiguiendo un resultado.

  • A veces pintando descubro belleza y resultados que me sorprenden.
  • A veces descubro fealdad y un montón de defectos que me ayudan a mejorar.

Pero los primeros no serían posibles si no hubiera creado antes muchos, muchos, muchos proyectos feos, flores deformes, colores sucios, composiciones torcidas y malas copias de otros artistas.

Hay espacio en la vida en los que los errores tienen un precio mucho más alto que “desperdiciar” un poco de papel o salir con el ego ligeramente herido.

El error en el arte es liberador, pues podemos equivocarnos con pequeñas consecuencias.

Lo que  he aprendido del arte en estos años es que…

El error te acompaña lo quieras o no, y de ti depende que sea un aliado divertido y curioso, o tu verdugo cruel y saboteador.

Los errores pueden ser la tumba o el fuego de tu motivación

“Sí, está muy bien. Practicar y cometer errores me ayudará a mejorar, pero ¿qué hago mientras tanto?

Ver las primeras obras con pocos resultados puede ser realmente desmotivador.”

Creo que la principal fuente de frustración cuando algo no nos sale como esperamos es precisamente empezar a pintar con exigencias. Criticando lo que hacemos antes incluso de terminar.

No pintes esperando resultados, pinta esperando descubrir.

Deja la crítica para cuando acabes y no mientras creas.

Sólo cuando hayas acabado pregúntate ¿qué es exacta y concretamente lo que no te gusta de tu práctica?

Cuando lo tengas identificado, apúntalo y en tus próximos ejercicios intenta buscar la manera de ir mejorando una única cosa. Las mejoras se hacen una a la vez (me gustaría extenderme más en este tema, si crees que sería interesante déjamelo en los comentarios).

  • Si haces tus críticas al finalizar tus obras, serán productivas. Podrás identificar lo que sí te ha gustado de tu obra y buscar ejercicios concretos para aquello concreto que quieres mejorar, podrás preguntar a compañeros y otros artistas por esa parte de la técnica que no te sale bien y hallar mejores respuestas.
  • Si haces críticas mientras trabajas, serán destructivas. Te invadirá la inseguridad, la rabia, la frustración y de repente te parecerá que TODO lo que has pintado está mal, te sentirás fatal y encima no sabrás cómo mejorar.

Creeme pintar y que TODO este mal ¡Es muy difícil!

Hay que empezar por algún lugar, pero empezar

Este pequeño truco de “en qué momento hacer la crítica” de tus obras, es un truco que me funciona muy bien y a muchas de mis alumnas .

Lo más normal es que haya muchos caminos para llegar al lugar al que deseas, pero si no sabes por dónde empezar, este podría ser un buen comienzo.

Antes de irme quiero decirte que este post no lo he escrito de la nada, este post lo he escrito después de recibir más de 100 mensajes de personas que se sienten estancadas en sus prácticas.

La frustración del error no te pasa sólo a ti, no es que tengas algo mal dentro, es algo que todas y todos sentimos siempre que intentamos ir un poco más allá. Así que puedes mantener la calma, por que poco a poco se supera, no por que ya no vayas a cometer errores, sino porque aprenderás a convivir con él.

Espero que después de leer este post veas los “errores” de otro color, que se conviertan en tus aliados por que lo que es seguro es que serán tus compañeros, creo que sería bueno dejar de hacerle bullying al error y aceptarle como parte del proceso de mejorar y crecer.

Te leeo en los comentarios y te envío un fuerte abrazo,

Annel Vare

14 comentarios en «El error es compañero en el arte»

    • Hola María interesante tu pregunta, la contestaré por stories 🙂 pero te contesto rápido por aquí. Imaginate que tienes una obra y no te gusta. Tienes que hacerte preguntas “¿Qué es lo que no me gusta? La distribución ? el color? Está muy oscuro? muy claro? Los colores no combinan? hay manchas? Las formas no me acaban de gustar?, etc” Luego elige una de esa cosas Sólo una e intenta mejorarla en tu próxima práctica, pero sólo ese aspecto, y así mejorarás mejor. 🙂

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  1. El temor al error es algo que llevamos muy adentro y ciertamente no nos deja avanzar, nos bloquea y no nos deja ver la belleza de lo que hacemos. Muy buenos tus consejos para pintar dejando de lado la autocrítica hasta que finalicemos.

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  2. Hola Annel. Que alegría y gusto da tenerte de nuevo entre nosotros con tu gran aporte al arte de las acuarelas.
    En lo particular tuve un fin de año duro, donde me costó mucho poder pintar. Recién estoy retomándolo… de hecho no he terminado el proyecto final de Paletas de Color. Trabajaré en ello…
    Annel te estoy muy agradecida siempre, y más aún con este último aporte que nos dedicas:
    los errores, el aliado del arte…
    que increíble ver desde otra perspectiva mis desaciertos en la pintura. Me has enseñado cómo encararlos al finalizar un proyecto y cómo enmendarlos en próximos pinturas. Que valioso y bonita ha sido esta lectura. Mil, mil gracias…!!!
    Mi saludo, Emilia
    @emiarte2020

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  3. Tal y como ud lo comenta maestra, los errores en el arte son una lección de vida que también se puede aplicar como filosofía para mejorar como personas, yo sufro de ansiedad y TOC, en mi mente todo debe de salir perfecto, pero por eso escogí la acuarela, no se como llegó a mi vida pero me esta enseñando, que a veces no podemos tener el control de todo y debemos de fluir con ella, así como el agua. Gracias por su publicación, me sirvió de mucho.

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    • Hola Roxie, estoy muy contenta de que te haya gustado este post y de alguna manera te haya ayudad. Pasaba por un cuadro de estrés muy severo cuando empecé a pintar con las acuarelas y la técnica me enseñó mucho más a pintar, me ayudo a fluir. Un fuerte abrazo guapa 🙂

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  4. Annel, estoy encantada con tu página en YouTube, estoy iniciando en la acuarela y tienes una manera tan sencilla y práctica de enseñar que estoy muy entusiasmada. Gracias de verdad pues no cualquier artista enseña cómo tú lo haces y por tus consejos. Dios te bendiga.

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  5. Hola Annel!! Creo que todas tus palabras vienen obviamente desde tu propia experiencia, pero nos desmenuzas todos esos sentimientos que experimentaste y al leerlos vaya que encajan en muchos aspectos propios. Al menos a mí me hace sentido todo aquello de la frustración, el querer mejor dejar la acuarela por la paz, pero tienes razón, del error nacen nuevos retoños.
    Sigo en el camino, a veces desespero por no encontrar el tiempo que quisiera para practicar y poder construir un estilo propio para así poder tener percepción monetaria de mi arte, luego me calmo y pienso que ni Roma ni Leonardo DaVinci se hicieron en un día. Gracias por siempre tener palabras de aliento para tu audiencia y alumnos!!! Besos desde México Guapa!!!

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    • Hola Eli,
      Me alegro mucho que este post te haya hecho reflexionar, nunca es rápido ni sencillo ese camino de autodescubrimiento artístico, pero algo en tus palabras me motiva a contarte algo que espero pueda ayudarte.
      Es cierto que en muchas opciones de trabajo artísticos se beneficia de un estilo propio marcado y que guste al público general (aunque no en todos, por ejemplo para trabajar en colaboración con diseñadores o con estudios que dan servicio a empresas es todo lo contrario, no quieren que tengas un estilo marcado sino que te mimetices con la marca del cliente y seas versátil, en otras palabras que sepas hacer de todo).

      La realidad es que hay que hallar el momento para ponernos el sombrero de creativos y desarrollar nuestra obra y hay que hallar el momento para ponernos el sombrero de empresarias y trabajar en las oportunidades de negocio (lo que tu llamas monetizar).

      El momento en el que empiezas con tu arte no es el mejor momento para que le pongas la presión de sostenerte económicamente, por que es cómo pedirle a un niño que va a la escuela que se mantenga. Puede que el niño o el adolescente pueda ganar algo pero a la larga toda la presión económica le pasará factura en su aprendizaje y en sus oportunidades de futuro. Pan para hoy hambre para mañana.

      Fíjate que antes he dicho que el estilo ayuda si es “reconocible y gusta al publico general”, eso hace que muchas veces para que “nos compren” acabemos pintando modas, y por eso sentimos tanta frustración, por que las modas no son los que somos.

      Por eso a veces al pintar tienes que ponerte el sombrero de creativa y hacer proyectos que te interesen y no te tienen que importar el resultado final o si lo vas a mostrar o si le va a gustar a a la gente. En esos momentos, tienes que jugar explorar, en tu intimidad si te sientes más cómoda pero no pensar en si lo venderás más o menos, sino en tu aprendizaje. A veces aprendizaje técnico, a veces aprendizaje más emocional sobre ti y las cosas que te interesan.

      Por otro lado están los momentos de “pintar para vender” donde yo te digo abiertamente que no te sumes a las modas si tu intención es crear una gran comunidad y que crees cosas pensando en cómo las empresas puedan sacar provecho de tu talento. Por eso nos contratan las empresas, por que quieren vender más o mejor , no por que sean nuestras fans (aunque algunas tb lo sean).

      Te sorprenderá cómo mucho de lo que creas sin pensar en venderlo, puede acabar siendo tu creación de más éxito, por que esas obras tienen corazón. Y te sorprenderá como subirte al carro de la moda hace que conectes con las preferencias de la gente que esta fuera y te reta a evolucionar.

      Esto es por supuesto mi percepción, hay proyectos que sólo son modas o peticiones del cliente, y hay proyectos en los que puedo poner todo el corazón y al cliente le encanta, no hay una fórmula que funcione para todos siempre igual, por eso creo que es importante saberse manejar con diferentes “sombreros” para dejarnos fluir y conectar con nuestro interior y para retarnos y conectar con el exterior.

      Espero esto que te he compartido que está basado en mi experiencia personal te ayude en tu camino a monetizar tu arte, un abrazo.

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