¿Es mejor trabajar con empresas o con particulares?

Puede que si empiezas a hacer tus primeros encargos te hayas dado cuenta que trabajar con encargos particulares puede llegar a desgastar mucho.

La mayor parte de las personas no saben nada sobre los derechos de autor y consideran que si pintas por que te gusta, casi deberías estar agradecida de que te encarguen algo y por supuesto a cambio de muy poco dinero.

Pero las empresas tampoco son la panacea, sobretodo al empezar es muy difícil llegar a ellas, normalmente necesitas varios meses para conseguir un contacto o la oportunidad de ofrecer una propuesta y a veces te piden el cielo a cambio de 4 monedas…

Y es que particulares y Empresas juegan con reglas diferentes yo tengo experiencia con ambos tipos de cliente, aunque no puedo dar ni mucho menos cátedra, el mundo empresarial sobretodo es enorme, y yo sólo puedo hablar desde mi experiencia así que aquí te lo comparto.

Encargos de empresa vs Encargos profesionales

Lo primero que debes considerar es qué las motivaciones de una empresa son muy diferentes de las de un particular, a continuación te pongo las diferencias.

Encargos de clientes particular

Normalmente incluye un componente fan, le interesa tu trabajo pero también tú como persona. Excluyo de esta lista a esas personas que sólo quieren que les pintes algo gratis, esos no son clientes, nadie que te pida algo gratis o si es alguien que te pide precios bajos tampoco.

Los clientes particulares te contactan porque les gustas y también lo que haces, conectas con ellos a nivel emocional así que la contratación tiene que ver muchas veces con los impulsos del momento. 

El encargo de un cliente particular es por conexión emocional.

Encargos de clientes empresa

Qué diferente es el mundo de la empresa. Una empresa querrá contratarte porque eres una inversión en algún sentido.

Quieren sacar algún beneficio de tu talento, además les gustas, es cierto, pero su vínculo no es emocional y normalmente eres muy sustituible para ellos, por que la competencia fuera es feroz.

  • Puede que les gusten tus obras para ponerlas en un producto, porque tienes un estilo comercial y así venderán más.
  • Puede que quieran hacer una campaña donde los temas que pintas den fuerza al mensaje de la venta y de persuasión.
  • Pueden querer vestir y limpiar su imagen o ser más cercanos con sus clientes y el arte tiene la facultad de vestir de belleza casi cualquier cosa.
  • Necesitan explicar un cambio, un beneficio o hacer cercanas las características y ventajas de su producto o servicio.
  • Quieren contar una historia o crear un imaginario para construir reforzar su valores de marca y tu arte conecta emocionalmente con su público objetivo.
  • Dar identidad y alma a un evento
  • Promocionar una idea o ideología…

Y un largo etc que siempre está basado en obtener un servicio que les ayude en algún interés corporativo y obtengan una imagen (alma, conexión y corazón) a través de tu arte.

Dicho así, ya sé que parecen el diablo, pero en realidad es algo con lo que vivimos a diario y así es como decidimos muchas veces qué compramos y cómo compramos o con quién estamos de acuerdo y con quién no.

Por eso creo que las artes visuales son una enorme responsabilidad. Con una buena campaña gráfica podrías promover los juego de azar,  el tabaco o conseguir que más personas hagan donaciones para una ONG.

Por eso es tan importante que si te vas a dedicar de manera profesional al arte o la ilustración sepas más que sólo de pintar o dibujar (o lo que hagas). Es un trabajo que te da una amplitud de mente increíble, si así lo quieres, y concretamente en el sector empresas y organizaciones.

¿Con quién me conviene trabajar?

Esa es una respuesta que creo que poco a poco podrás irte respondiendo. Para mi lo ideal es trabajar en una combinación.

Es muy bonito trabajar para particulares y sus encargos, pero no siempre está bien remunerado y depende de las personas puede ser algo que te desgaste.

También hay otro inconveniente y es que la mayor parte de las veces pintarás cosas personalizadas así que no será del todo lo que tu quieres pintar sino más bien lo que ellos esperan que crees.

Trabajar con empresas para mi es preferible cuando se trata de encargos, puedo preguntar, la finalidad, a cuanta gente llegara, conocer los valores que mueven a esa empresa e involucrarme mucho más en todo el proceso.

A veces parece que tantas instrucciones puedan bloquear el proceso creativo, pero es todo lo contrario en realidad, acotar te permite buscar más y más variadas soluciones. 

Las empresas pagan más que los particulares por lo general y tu obra tiene más impacto con este tipo de encargos.

Lo malo es que tienes que sentirte cómodo negociando y defendiendo tus tarifas o tu estilo, no puedes tener la piel fina si te piden algo que sabes que está fuera de lugar, o tienes que aprender a diferenciar cuando es malintencionado y cuando no.

Ejemplo

Que una editorial te pida que imites a otro ilustrador está mal, feo y no deberías trabajar con ellos.

Pero si la ferretería de tu ciudad te dice que quiere ilustraciones para las redes sociales que muestren el uso de algunos artículos y te muestran de referencia el trabajo de otro ilustrador… no te ofendas, comprende que no te piden que renuncies a tus principios o a tu estilo, en este caso te están poniendo un ejemplo,  tu tienes que dejar claro tu estilo tu propuesta y ver si les encaja.

A veces también recibirás el encargo de una empresa que empieza, y te pedirá si puedes ajustar tu tarifa, no es que quiera aprovecharse de ti, es que a lo mejor producirá muy pocas unidades. Eres tú quien puede decidir si ajustas más o no tus precios, que te lo pregunten no es un insulto si lo hacen educadamente.

No digo que tengas que bajar tus precios y aceptar cualquier cosa que te propongan, sólo digo que con las empresas tienes más margen y juego para poner condiciones en función de tus valores, de lo que ellos vayan a sacar con tu trabajo y hasta con los precios,  tanto hacia arriba como hacia abajo.

Ambos clientes merecen un trato profesional

Aunque son diferentes eso no quiere decir que podamos tomarnos menos enserio a los clientes particulares.

En ambos casos hay que profesionalizarse, no podemos tardar una semana en dar un presupuesto o aceptar un encargo y rechazarlo a medio proceso porque no estamos a gusto.

O peor aún, no pactar condiciones claras desde el principio e ir soltándolos al cliente a medida que avanza el encargo.

Alguien confía en ti y quiere contratarte y eres tu la primera persona que tiene que tomarse en serio su profesión para que lo hagan los demás.

Si quieres saber más sobre habilidades y conocimientos que necesitas para profesionalizarte como artista déjame un comentario y tus dudas, y lo prepararé encantada.

Gracias por visitar la web y leer este post estaré muy contenta de conocer tus comentarios.

Un abrazo,
Annel Vare

2 comentarios en «¿Es mejor trabajar con empresas o con particulares?»

  1. Gracias por tus palabras.
    Soy profesora de pintura, egresada de la Universidad Nacional de La Plata, Buenos Aires, Argentina.
    Hasta ahora me.dedico a dar clases de artes visuales en escuelas. Pinto solo por interés personal.
    Hace unos años vendí un par de cuadros, pero hace tiempo que no lo hago.
    Ahora tengo un encargo de una pintura que represente un poema Me pidieron que sea de un tamaño de 1m x 70 aproximadamente. Pero no tengo idea de cuánto cobrar… Vivo en Argentina.
    Tienes alguna sugerencia?

    Responder
    • Hola Carola,
      La respuesta no es fácil me temo, no puedo contestarte algo tan complejo como calcular un precio, en una líneas de mensaje. Te aconsejo que acudas a un contable que te ayude a calcular tus costos de creación, donde lo más caro no es nunca el material sino el tiempo que le dedicas a tus obras. No hay otra manera de poner un precio justo que sentarse a rellenar concienzudamente en un excel y hacer una reflexión financiera sobre el valor real de nuestro tiempo. Cada caso es único igual que lo es la economía y las intensiones a futuro de cada persona.
      Por lo que me comentas no es una actividad regular, ni profesional, no declararás tus impuestos, ni planeas labrarte una marca o una carrera, así que me reitero en mi comentario de que da un poco igual lo que cobres, tu haces esto por afición, no pagas tus facturas haciendo encargos, así que mientras sea un importe que a ti te parezca justo ya estará bien.

      Si más adelante, por curiosidad te gustaría saber cuanto vale tu tiempo, puede acudir a un contable de costos o ver esos conceptos por internet por tu cuenta y así podrás estar más tranquila.

      Me permito hacerte un apunte por que eres precisamente profesora egresada de una universidad. La universidad ha de preparar al alumno para su carrera profesional en el mundo laboral. El arte, el diseño y otras disciplinas no suelen ser carreras mecánicas que las empresas tengan en plantilla, sino muchas veces actividades que requieres que el alumno sea capaz de liderar su propio proyecto, no es posible que una educación universitaria deje un hueco en este conocimiento básico para este tipo de actividades.

      Si tienes la oportunidad estaría genial que hicieras llegar una carta o algo similar a la universidad en la que te formaste, un artista ha de saber de números tanto como de pinceles o al menos saber dónde encontrar un representante o alguien que se ocupe de sus finanzas, de lo contrario se perpetúa el estereotipo del artista que “se muere de hambre” y cómo no va ser así, si en la formación hay un vacío de conocimiento de la más importante opción para cobrar por el talento, que es liderando su actividad.

      Igual me he puesto un poco intensa 🙂 pero siempre me sorprende que se hable tan poco de dinero y finanzas en nuestra cultura latina (España incluida) otros centros formativos de Europa y USA tiene de manera escencial vinculada a la formación creatividad la negociación y cálculo de los honorarios, pues sin eso no se puede tener un pago justo por el talento.

      Tu caso me ha llegado al corazón, veré que puedo hacer que esté en mi mano para compartir lo que al menos a mi me funciona, muchas gracias por tu comentario.

      Abrazos.

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